La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, organizó el pasado domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, una marcha que desató críticas por parte de grupos feministas, quienes denunciaron que este evento parecía más enfocado en promover su figura política de cara al próximo proceso electoral de 2027.
El contingente estuvo conformado principalmente por trabajadoras del ayuntamiento que se movilizaron en transporte público y recorrieron el trayecto de la Vía Rápida al Zócalo bajo el supuesto objetivo de exigir derechos colectivos para las mujeres. Sin embargo, la alcaldesa lideró la marcha acompañada de participantes que mostraban mensajes en carteles como “Si tocan a Claudia (Sheinbaum Pardo) o a Abelina (López Rodríguez), respondemos todas”.
Ante esta situación, diversas colectivas feministas, incluidas la Red Feminista “Revolución Violeta” y otras agrupaciones, se desmarcaron del evento. Además, criticaron abiertamente a la alcaldesa por realizar una actividad que consideraron una apropiación del movimiento feminista para beneficio político personal. Una integrante de la Red calificó este acto como “violencia institucional” y añadió que el evento constituía una desviación de las luchas legítimas del movimiento: “Esta marcha no busca justicia ni igualdad; es simplemente una plataforma para promover la imagen de la alcaldesa”, expresó.
Asimismo, se acusó a López Rodríguez de aprovechar la precariedad económica de muchas trabajadoras municipales ofreciendo despensas como incentivo para participar. Esta acción fue vista por algunas como una burla hacia el movimiento feminista en Acapulco. Aline Mata Eguia Luz, excandidata a diputada local, señaló que las actitudes de la alcaldesa reflejan un profundo desconocimiento del verdadero propósito del movimiento: “Ser mujer no garantiza entender el feminismo ni tampoco asegura un compromiso real con los cambios estructurales necesarios para una vida digna. Utilizar el colectivo feminista con fines políticos personales vulnera los valores esenciales del movimiento”.
Otras voces feministas también externaron su descontento ante lo que consideraron un uso indebido de recursos públicos para eventos que priorizan promocionar figuras políticas, olvidando las problemáticas reales que enfrentan las mujeres en Guerrero: “Es un insulto para Acapulco ver cómo se lucran políticamente con el hambre y sed de justicia de la ciudadanía. Este tipo de prácticas solo perpetúan desigualdades”, indicaron.









