Priscila “Prism” Aldana: La muralista acapulqueña que transforma el espacio público con arte de gran formato

Priscila “Prism” Aldana: La muralista acapulqueña que transforma el espacio público con arte de gran formato

La artista guerrerense celebra el Día Internacional de la Mujer invitando a más mujeres a romper barreras a través del arte urbano

Acapulco, Guerrero, 07 de marzo del 2026. En el marco del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), la muralista acapulqueña Priscila Aldana Guillén, conocida artísticamente como “Prism”, comparte su historia de empoderamiento y transformación a través del arte urbano de gran formato, convirtiéndose en un referente de la escena artística costeña y una voz que invita a más mujeres a romper estructuras y perseguir sus sueños.

Originaria de Acapulco y “cien por ciento costeña”, Priscila ha desarrollado una carrera dedicada exclusivamente a la creación de murales de gran formato que no solo embellecen el paisaje urbano, sino que generan identidad, atraen turismo y transforman la cotidianidad de quienes transitan por las calles de la ciudad.

De los lienzos pequeños a las paredes monumentales

Su historia comenzó desde la infancia, cuando descubrió su pasión por dibujar y pintar. “Siempre de niña disfruté mucho pintar y dibujar. Es algo que creo que se nace con ello, ¿no? Todas estas expresiones artísticas”, recuerda la artista.

Tras estudiar Artes en Cuernavaca, Priscila sintió la necesidad de ampliar su horizonte creativo: “Un día como que dije: ‘Quiero hacer algo más grande’, ¿no? No solo pintar el cuadro pequeño”. Fue entonces cuando tocó la puerta de una vecina, pidió una pared que “ya se veía algo viejita, que le hacía falta un poco de amor”, y pintó su primer mural: un corazón con el rostro de una chica y olas de mar de fondo, un homenaje a sus raíces costeñas.

“Desde ahí me enamoré del formato grande”, confiesa.

El mural como herramienta de transformación social

Para Priscila, el arte mural va más allá de la estética. “El pintar mural no solo es una pintura que queda y ya, ¿no? Esto interviene totalmente en el espacio público, dialoga con el espacio, transforma el espacio, genera identidad”, explica.

La artista destaca que sus obras logran romper con la cotidianidad de las personas, atraer turismo, embellecer la ciudad y, sobre todo, funcionar como un portal de encuentro comunitario: “Es una invitación para que las personas se acerquen y platiquen y te cuenten sus historias”.

Cada proyecto representa un nuevo reto. “Son muchas emociones al mismo tiempo, desde cómo lo voy a hacer, qué voy a hacer, dónde estoy parada. Es entusiasmo, es un nuevo reto. Cada proyecto es distinto”, señala, enfatizando que escuchar las historias de la comunidad es algo que siempre la acompaña y que intenta plasmar en sus obras.

Empoderamiento femenino a través del arte

Con motivo del 8 de marzo, Priscila envía un mensaje contundente a las mujeres que buscan realzar sus aptitudes: “Es una forma de generar un diálogo, de levantar la voz sin hacer violencia. Hay muchas herramientas como el arte para darnos a notar, darnos a decir: ‘Sí tenemos derechos, sí podemos hacer cosas'”.

La muralista invita a las mujeres a quitarse las estructuras y barreras, a atreverse y hacer las cosas sin miedo: “Más allá del género, somos capaces de poder realizar cualquier cosa que nos pongamos en mente”.

Su mensaje final es claro: “Que sigamos resistiendo, que sigamos trabajando, sigamos creyendo en nuestros sueños, y que no se rindan. A veces las cosas pueden parecer un tanto hostiles o difíciles, pero que nos acerquemos a grupos de apoyo, que nos acerquemos a la familia. Es una lucha que no para, y haciendo cada quien desde su trinchera, podemos seguir alzando la voz”.

Arte con propósito: El mural del Mundial

Actualmente, Priscila desarrolla un proyecto encargado por la Secretaría de Bienestar y el Gobierno del Estado de Guerrero, creando murales con temática del Mundial de Fútbol. Sin embargo, la artista siempre busca dejar su huella característica.

“Siempre intento dejar esta huella, ¿no? Que no solo sea el fútbol”, explica. En la obra que se aprecia detrás de ella durante la entrevista, un jugador patea un balón, pero también aparece el letrero “Acapulco” con palmeras, elementos que contextualizan la obra en el puerto. Además, incluirá un timbre postal que dirá “México”, como símbolo de unidad nacional.

“Somos un país entero que nos unimos, que queremos ver mejor a nuestro país. Es intentar incluir un poquito a todos los mexicanos y a los acapulqueños a dejar nuestros espacios más bonitos y vivir de una forma mejor”, señala.

Familia, disciplina y reconocimiento

Priscila reconoce el papel fundamental de su familia en su trayectoria: “Siempre he tenido mucho apoyo de mi familia. Mi familia está muy orgullosa de quien soy, de lo que hago, y siempre me presumen con sus amistades”.

Aunque comenzó “meramente por amor”, con el tiempo descubrió que el arte podía ser su profesión. “La disciplina, la constancia, de estar yo ahí haciéndolo, fue lo que hizo que recogiera frutos”, reflexiona.

Hoy, ver sus obras a gran formato representa para ella una herramienta de empoderamiento personal y una invitación para que más personas se acerquen al arte. “Alejarme y ver esto que yo misma hice a gran formato, pues es una herramienta de empoderamiento, ¿no? Que incito que más personas se acerquen al arte”.

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